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¿Cómo luchar contra los parásitos intergalácticos?

¿Quién no ha sufrido una infección por un parásito intergaláctico? Desde 1947, cuando un platillo volador hizo un aterrizaje forzoso en Roswell, Nuevo México, hemos sido afectados por Klaousmodium cruzi, un agente patógeno de la Galaxia M31, cuyo principal síntoma es votar por malos gobernantes. Por suerte, un grupo de investigadores del Instituto Sánchez de Ciencias Biomédicas para la Investigación en Doopidooo, ubicado en Agadir, Marruecos, ha logrado encontrar un tratamiento efectivo: la Radioterapia de Rarezas Magnéticas (MORTY, por sus siglas en inglés). Los impresionantes resultados fueron publicados en las revistas ARC Journal of Pharmaceutical SciencesIOSR Journal of Pharmacy and Biological Sciences.

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Primer artículo que pueden descargar aquí.
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Segundo artículo, que es igual al anterior, publicado en otra revista.
De seguro ya se dieron cuenta que no se trata de estudios serios. Con leer el título cualquiera se hubiera percatado de la broma. Lo triste es que dos revistas científicas —aparentemente serias— los publicaron como si fueran investigaciones reales. Y no es la primera vez que esto ocurre.

A estas revistas se les llama "depredadoras". Llevan ese nombre porque su único objetivo es hacer dinero. Su estrategia es simple. Un supuesto editor de una revista académica invita por correo electrónico a investigadores de todo el mundo a publicar su trabajo con ellos. Les ofrecen una revisión por pares y publicación rápida en una revista con alto factor de impacto. Los investigadores caen en el engaño y remiten sus manuscritos al editor. Al cabo de unos días, este les responde indicando que sus trabajos han sido aceptados, pero para publicarlos primero deben pagar una tasa de unos cientos de dólares. 

Muchos investigadores hacen el pago porque tener más artículos publicados en revistas científicas mejora sus CV, lo que les permite acceder a nuevos empleos, mayores financiamientos y a bonos o incentivos económicos. Pero debido al nulo control de calidad que estas revistas presentan, cualquier artículo termina filtrándose, incluso investigaciones falsas y pseudociencias.

Esto último resulta peligroso dado que muchas personas y profesionales los usan como evidencias para sustentar sus creencias. Puede que no lo hagan intencionalmente porque la gente suele confiar en los estudios publicados en revistas científicas y pocos averiguan si estas son serias o depredadoras. Muchas terapias alternativas como la homeopatía, el biomagnetismo o el reiki dicen contar con sustento científico que avalan su funcionamiento pero presentan estudios publicados en revistas de este tipo. 

Las revistas depredadoras también son usadas para generar controversias donde no debería haberla, por ejemplo, publicando estudios falsos que ponen en tela de juicio el cambio climático o la eficacia de las vacunas.

Muchos investigadores están publicando artículos mofa en diversas revistas depredadoras para exponerlas ante el público y quitarles la falsa credibilidad que pudieron haber conseguido. Sin embargo, es una tarea titánica dado el gran número que han alcanzado. Lo peor de todo es que han provocado que la ciencia bien hecha también se vea afectada pues a uno ya le queda la duda si se trata de un trabajo de calidad o no.

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