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Los drones: las pequeñas aeronaves que vuelan sobre los sitios arqueológicos del Perú

Por Julio Sánchez G.

El deseo de los investigadores por ver las evidencias desde el aire, a “vista de pájaro” empezó hace muchos años. Comenzó usándose pequeños globos, helicópteros o avionetas teledirigidos y en la actualidad se está extendiendo el uso de los drones. 

Ejemplo de drone arqueológico
Ejemplo de drone arqueológico listo para registrar fotográficamente un yacimiento o arquitectura. Fuente | Qué aprendemos hoy.
El drone es un vehículo aéreo no tripulado o UAV (por las siglas en inglés de Unmanned Aerial Vehicle). Su uso comenzó herramienta militar utilizada para misiones de vigilancia y combate. Sin embargo, estos vehículos también están siendo usados para la protección del medio ambiente y para la investigación científica. Tal es el caso de la arqueología y la gestión del patrimonio.

Actualmente, se usan drones en tareas de vigilancia con el objetivo de proteger los sitios arqueológicos de los saqueos o afectaciones provocados por la explotación minera (sin control) o por efectos de la crecimiento urbanístico (sin respetar el entorno o hallazgos arqueológicos).

Estas aeronaves pueden ser de hexacópteros u octocópteros (helicópteros de seis u ocho hélices respectivamente) semiautomáticos. Pueden realizar un recorrido aéreo durante aproximadamente 10 minutos que ha sido programado previamente mediante sistemas GPS.

Los objetivos de los drones utilizados para fines arqueológicos son fundamentalmente dos: tomar precisas ortofotos (fotos cenitales o de 90°) y realizar una aerofotogrametría (tomar fotos georreferenciadas desde todos los ángulos) de un yacimiento arqueológico monumental o no. Esta documentación fotográfica tiene varias finalidades: contribuir a la correcta y precisa planimetría de un sitio arqueológico y/o de una excavación, realizar reconstrucciones en 3D que nos permitan entender mejor cómo era el espacio en el pasado e incluso transitarlo nosotros mismos desde nuestro PC gracias a diversos software.

Como vemos, las posibilidades de esta nueva herramienta arqueológica son muchas y muy importantes. Otros ejemplo de su aplicación en el Perú fueron publicados en la revista de la PUCP PuntoEdu presentó un sección dedicada a un equipo multidisciplinario de científicos e ingenieros está aprovechando los drones para diversas labores civiles. Asimismo, arqueólogos como Steve Wernke, de la Universidad de Vanderbilt, que explora el cambio del dominio inca al español en los Andes, empezó a interesarse en los drones hace más de dos años y, junto a su colega, la ingeniera Julie Adams, están probando sus propios prototipos de drones para la fotografía aérea.

Arqueólogo dirigiendo un drone. Fuente | Terra.
Por su parte, Luis Jaime Castillo, arqueólogo peruano, junto a su equipo de investigación, comenzó a usar los drones desde hace dos años para explorar San José de Moro, una zona arqueológica en el Valle de Jequetepeque donde fueron sepultados varias sacerdotisas y miembros de élite de sucesivas civilizaciones costeras como la Moche en el norte de Perú. De manera paralela, Jalh Dulanto, también arqueólogo peruano, viene desarrollando un proyecto de investigación arqueológica en Paracas, Ica, siguiendo las pistas de la cultura homónima y haciendo uso de drones que pueden ser controlados desde un iPad.

También la ciudadela Inca de Machu Picchu (una de las siete maravillas del mundo, y las misteriosas líneas de Nasca, dibujadas en un desierto hace más de 1.500 años y que pueden ser apreciadas mejor desde lo alto gracias al uso de drones.

Finalmente, el Ministerio de Cultura de Perú, como parte de la línea de innovación tecnológica propuesta por el Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, es uno de los impulsores para el uso de estas aeronaves y contribuir a la protección de los yacimientos arqueológicos y la documentación fotográfica (y con modelos 3D) de todos los lugares por si, alguna vez, hubiese que emprender tareas de restauración. En un reciente comunicado en la web del Ministerio de Cultura se indica que los monumentos arqueológico prehispánicos ubicados en la región Lima que a la fecha cuentan con ortofotos publicadas en el Sistema de Información Geográfica de Arqueología son: Avillay, Mateo Salado, Calle Norte-Sur (Pachacamac), Huaca La Merced, Huaca La Luz, Huallamarca, Huantinamarca, Monterrey 1, Monterrey 2, Recinto 47 (Pachacamac), Huaca San Borja, Huaca Santa Catalina, Taurichumpi (Pachacamac) y Templo del Sol (Pachacamac).



Julio Sánchez es licenciado en arqueología por la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga y candidato a magíster en el Programa de Estudios Andinos de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Entre sus áreas de interés se encentra la arqueología Moche, la arqueología Huari, las prácticas rituales y los festines funerarios en los Andes, el patrimonio y la gestión cultural.

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