Ir al contenido principal

Pequeños caracoles sobreviven a un viaje por el sistema digestivo

birds

Un grupo de investigadores liderados por el Dr. Shinichiro Wada observaron que a los pájaros de ojos blancos japoneses (Zosterops japonicus) y a los bulbules de orejas marrones (Hypsipetes amaurotis), los cuales habitan la isla de Hahajima, les fascinaba comer unos diminutos caracoles de la especie Tornatellides boeningi, pero nunca imaginaron que ciertos caracoles lograban sobrevivir a todo el proceso digestivo y, después de unas horas, salían vivitos y coleando junto con las heces del pájaro. Cuando hicieron los estudios en el laboratorio, observaron que aproximadamente el 15% de los caracoles sobrevivían al viaje.

Pero, ¿cuáles son las implicancias de estas observaciones?. Bueno, para responder a esta pregunta vamos a recordar a las semillas. Muchas plantas producen unos frutos muy carnosos, jugosos y sabrosos, sin embargo, casi todas tienen unas semillas extremadamente duras. Cuando un animal las come, éstas no pueden ser digeridas y pasan a través del sistema digestivo sin sufrir daño alguno. Una vez que salen junto con las heces del animal, la semilla empieza a germinar y produce una nueva planta, muchas veces a kilómetros de distancia de su región original. Tal vez esta misma estrategia de dispersión sea usada por los caracoles.

Para corroborar esta hipótesis, Wada y sus colaboradores hicieron un análisis de la diversidad genética de las poblaciones de caracoles de la isla. Los resultados mostraron claramente que habían caracoles que se habían apareado con poblaciones que habitaban en regiones muy distantes de la isla, algo que sólo podría ser explicado por la dispersión a través de los pájaros, tal como si fueran unas semillas.

Los científicos creen que la clave está en el tamaño de los caracoles, el cual es de tan sólo 2.5mm. Un tamaño más grande lo volvería más susceptible a las condiciones del sistema digestivo porque tardaría mucho más tiempo en atravesarlo. Sin embargo aún falta saber si esta supervivencia es pura suerte o los caracoles poseen algún tipo de adaptación que les permiten sobrevivir al viaje por el tracto digestivo del ave.


Referencia:

Wada, S., Kawakami, K. and Chiba, S. (2011). Snails can survive passage through a bird’s digestive system. Journal of Biogeography. doi: 10.1111/j.1365-2699.2011.02559.x

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La oruga derretida

Las larvas de la polilla gitana ( Lymantria dispar ) llevan una vida tranquila. Durante el día, descansan en las grietas de la corteza de los árboles o enterradas en el suelo para evitar ser capturadas por sus depredadores. En las noches, salen de sus escondites y se alimentan de hojas hasta minutos antes del amanecer. A los cuarenta días de vida, se convierten en pupas, y dos semanas después, emergen como polillas adultas. Se aparean, ponen cientos de huevecillos y reinician su ciclo biológico. Oruga de la polilla gitana. Fuente: Wikimedia Commons . Una mañana, una de estas orugas aparece colgada boca abajo en la hoja más alta de una planta. Parece muerta. De pronto, empieza a estirarse y derretirse como si fuera un pedazo de plástico puesto cerca del fuego. La oruga literalmente gotea sobre las hojas que se encuentran debajo. Es una escena es macabra. Ninguna oruga presenció este hecho. Era de día y estaban escondidas. Pero en la noche, sin darse cuenta, se alimentan de las hojas s

¿Por qué tanto miedo al bromuro de etidio?

El bromuro de etidio (BrEt) es un agente químico muy usado en técnicas de biología molecular para teñir nuestros geles de agarosa y poder apreciar nuestras bandas de ADN; ya sean de los productos de extracción o de PCR. Existen dos formas de teñir los geles: i) remojando el gel de agarosa por 15 minutos en una bandeja con BrEt (0,5 mg/L) después de haber hecho la electroforesis o ii) añadiendo el BrEt directamente al gel al momento de prepararlo. Con la primera evitamos contaminar nuestra cámara de electroforesis con BrEt y con la segunda evitamos exponernos a salpicaduras y otros accidentes que pueden ocurrir al hacer la tinción en bandeja. Se han dado cuenta que desde que entramos a un laboratorio de biología molecular nos tienen traumados con el BrEt: "¡Cuidado que te salpique!", "¡no lo huelas!", "¡usa tres guantes!", "¡no es por ese lado!", "¡si te cae en la piel te va a dar cáncer y te puedes morir!", entre otras cosas más.

¿Cómo eran los primeros tomates que llegaron a Europa?

Las primeras exploraciones europeas al continente americano, allá por inicios del siglo XVI, trajeron consigo muchas riquezas, especialmente, plantas que eran cultivas y consumidas al otro lado del mundo. Una de ellas fue el tomate. Hoy es la hortaliza más cultivada en el mundo. Anualmente se producen unas 180 millones de toneladas en 4.85 millones de hectáreas. Los tomates de hoy no se parecen ni saben como los que llegaron a Europa hace 500 años. Esto se debe a que la selección y mejora genética, que se ha dado por décadas, se orientó hacia la obtención de frutos más redondos, uniformes y resistentes, que duren más en los anaqueles de los supermercados y resistan el aplastamiento. La consecuencia fue que, en el proceso, se perdieron aquellos genes y alelos que codifican mayores niveles de azúcares y compuestos volátiles , que son claves en el sabor de este fruto. Con el fin de saber la apariencia que tenían los primeros tomates que llegaron a Europa, un grupo de investigadores neerla