Ir al contenido principal

Se encuentra la respuesta al problema de Molyneux

Imaginen esta situación: Un ciego de nacimiento, que es capaz de reconocer los objetos de su entorno con las manos —a través del tacto— un día logra recuperar la vista; entonces, ¿podrá reconocer los mismos objetos con solo mirarlos?. Parece una pregunta capciosa, ¿cierto?…

Esta interrogante fue planteada a fines del siglo XVII por William Molyneux, y hasta ahora no ha podido ser resuelta y ha caído más en discusiones filosóficas que científicas, por lo difícil de diseñar un experimento que pueda explicarla. Si la respuesta a la interrogante es positiva significaría que el conocimiento y percepción del espacio y las formas es a priori (un conocimiento innato). Por otro lado, si la respuesta es negativa, indicaría que el conocimiento y percepción del espacio y las formas requiere de experiencias de asociación entre los sentidos (un conocimiento empírico).

En 1979, Meltzoff & Borton trataron de llegar a la respuesta estudiando la asociación de las formas percibidas con el tacto y con la visión en bebés entre 6 y 12 meses. Al realizar el estudio, los investigadores observaron que los neonatos eran capaces de escoger —entre dos opciones— aquel objeto que previamente habían sentido por medio del tacto. Sin embargo, este experimento tuvo muchos problemas de reproducibilidad, quedando sin validez científica porque muchas de las respuestas acertadas fueron producto del azar.

Entonces, ¿cuáles serían las condiciones críticas que se deberían tomar en cuenta para dar una respuesta al problema de Molyneux? 

  1. Que los participantes que serán seleccionados para el estudio tengan una ceguera congénita (de nacimiento), la cual debe ser tratable,
  2. Que los participantes sean lo suficientemente maduros como para poder dar respuestas consientes y razonadas para dar reproducibilidad al estudio y descartar el azar,
  3. Que los dos sentidos en cuestión —tacto y visión— sean completamente funcionales después del tratamiento, ya que la recuperación de la capacidad óptica del ojo no garantiza que las señales visuales sean correctamente usadas.

Científicos norteamericanos e indios, liderados por el Dr. Richard Held del MIT, pudieron llegar a responder este eterno dilema gracias a la colaboración de cinco participantes indios, entre 8 y 16 años, que recuperaron la vista tras ser sometidos a una cirugía. Los participantes no pudieron asociar las formas percibidas con el tacto —antes de la operación— con las formas percibidas con la vista —después de la operación— pero sí aprendieron a hacerlo rápidamente según reportaron ayer en Nature Neuroscience.

Imagen: Pawan Sinha

Los investigadores fueron a la India porque, en Estados Unidos, la ceguera congénita curable es tratada a muy temprana edad, lo que haría imposible hacer el experimento por no cumplir con una de las condiciones críticas propuestas para dar la respuesta definitiva al problema de Molyneux. En cambio, en un país en vías de desarrollo como la India, donde el sistema de salud pública no es el más adecuado, se puede tener jóvenes con ceguera curable con una edad ideal para realizar la investigación. Gracias a la ayuda del Proyecto Prakash, se pudo realizar la cirugía a cinco jóvenes entre 6 y 17 años brindando la oportunidad única para encontrar una respuesta a este prolongado dilema.

Held et al. diseñaron 20 pares de bloques con formas tridimensionales sencillas, muy parecidas a los bloques de LEGO® (Figura a). Estos bloques estaban diseñados de tal manera que cada par era similar al otro —en forma— pero con algunos pequeñas diferencias de relieve.  Luego diseñaron tres experimentos (Figura b).

Print

  • En el primer experimento, se le daba al participante uno de los bloques para que lo toque y lo sintiera por un rato. Luego, se le daba el mismo bloque con su par (distractor), en orden indistinto, y se le pedía que eligiera el primer bloque que le habían presentado, para así determinar si era capaz de discernir entre uno y otro a través del tacto.
  • En  el segundo, se hacía lo mismo que el primero, pero esta vez, con la vista. Se le presentaba en una mesa uno de los bloques para que lo analizara con la vista. Luego, se le ponía el mismo bloque con su par y se le pedía que eligiera el objeto que observó primero, esto con el fin de ver si era capaz de discernir entre uno y otro a través de la vista.
  • Para el tercer experimento —el más importante— se hizo un cruce. Se le dio uno de los bloques para que lo analizara con las manos y luego se le presentaba, en una mesa, el mismo objeto con su par, para que eligiera el que había tocado, pero esta vez tenía que identificarlo con la vista.

Dos días después de haber sufrido la operación, los cinco participantes fueron sometidos a estos experimentos. Los resultados mostraron que tanto en el primer experimento (Tacto-Tacto) y el segundo experimento (Visión-Visión), los participantes eran capaces de discernir entre uno y el otro, casi en el 100% de los casos, aunque ligeramente menor el porcentaje de acierto en el segundo (~92%) que en el primer experimento (~98%). Sin embargo, en el tercer experimento (Tacto-Visión), la eficiencia de la prueba alcanzó sólo el 58%, siendo significativamente menor a los dos primeros experimentos.

Print

Sin embargo, los participantes aprendieron a asociar las formas percibidas tanto con el tacto como con la visión en tan sólo 5 días, sin ningún entrenamiento durante esos días, tan sólo con una experiencia visual del mundo real. Así que estos resultados muestran que la respuesta más probable al eterno problema de Molyneux sea negativa, o sea, la persona necesita de una experiencia previa (conocimiento empírico) para poder asociar las formas percibidas con el tacto con las formas percibidas con la vista.


Referencia:

ResearchBlogging.orgHeld, R., Ostrovsky, Y., deGelder, B., Gandhi, T., Ganesh, S., Mathur, U., & Sinha, P. (2011). The newly sighted fail to match seen with felt Nature Neuroscience DOI: 10.1038/nn.2795

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Algodón rosa

La mayoría de las personas dan por hecho que el algodón es blanco. Lo vemos así en hisopos, rollos y torundas. Sin embargo, existen de diversos colores, especialmente, en Perú. Marrón, crema, pardo, verde, son algunos de ellos. Como esos algodones no se pueden teñir, la industria textil optó por las variedades de fibra blanca. Muestras de algodón de color. Fuente: Ing. Patricia Ocampo. En la actualidad hay una mayor concienciación por los impactos ambientales que generan los productos que consumimos. La ropa es una de ellas. Los tintes empleados generan contaminación de los cuerpos de agua. En ese contexto, los algodones pigmentados adquieren mayor relevancia, aunque la variedad de colores existentes es muy limitada. La naturaleza tiene infinidad de colores. Un claro ejemplo son las flores: amarillas, azules, rosadas, violetas, rojas y más. Cada pigmento es producido por diversas enzimas que catalizan reacciones químicas para que una molécula se convierta en otra. Por ejemplo, la tiros

Fusión y fisión de mitocondrias

Se cree que los procariotas aparecieron en el planeta hace unos 3,500 millones de años, mientras que los eucariotas lo hicieron hace unos 2,000 millones de años. Pero, si los procariotas llevan una ventaja de 1,500 millones de años a los eucariotas, ¿por qué ellos no son los organismos más complejos? La respuesta son las mitocondrias [Les recomiendo leer este artículo publicado en el blog]. Todos conocemos a las mitocondrias, si no las recuerdan, aquí se las presento. Tal vez la imagen que tenemos de ellas es que se encuentran diseminadas por toda la célula, aisladas unas de otras o, a lo mucho, reuniéndose en pequeños grupos. Sin embargo, esto no es así. En realidad, las mitocondrias son unos organelos muy dinámicos, que se encuentran fusionándose y dividiéndose constantemente, pero hasta ahora no se sabe a ciencia cierta que rol cumple este proceso. Axel Kowald de la Universidad Humboldt de Berlín y Tom B. L. Kirkwood de la Universidad de Newcastle han desarrollado una teoría

Ozono por el culo

La insuflación rectal de ozono , que en términos coloquiales es ozono por el culo  ( OxC , de forma abreviada), es una forma de ozonoterapia.  Según sus promotores , esta terapia "es muy potente en cuanto a la eliminación de gérmenes intestinales como virus, bacterias, protozoos, hongos, etc ". Incluso pidieron a la Organización Mundial de la Salud que lo usaran para el tratamiento del Ébola.  Según Ozonomédica , la ozonoterapia, en general, "es una eficaz alternativa en el tratamiento y control de muchas patologías y enfermedades crónicas" que incluso "puede retrasar o evitar la aparición de diabetes, cáncer, artritis, artrosis, entre otras". Paciente recibiendo OxC. Fuente: Ozonoterapia . Sin embargo,  de acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos ( FDA ), el ozono es un gas tóxico sin alguna aplicación médica conocida . Si bien es cierto, el ozono nos protege de la peligrosa radiación ultravi