Ir al contenido principal

Buen pretexto para llevar dulces a tu clase

Primero, empezamos con lo básico, con los elementos químicos, que combinados unos con otros generan toda la materia que existe en el universo. Cada uno de los elementos químicos cumple un papel importante en nuestro planeta, desde aleaciones que han permitido crear las estructuras más fascinantes del mundo, hasta otros que han permitido el desarrollo de la vida como lo conocemos, así que haremos una tabla periódica usando gomitas de ositos…

Ahora, es tiempo de coger las gomitas en forma de lombrices y disponerlo en forma de un cariotipo. Lo asombroso de estas gomitas es que el cariotipo que hemos diseñado pareciera como si hubiera sido teñido con la técnica de FISH (Hibridación Fluorescente In Situ). Podemos jugar con nuestro cariotipo poniendo un cromosoma más en el par 21 (Síndrome de Down), o un solo cromosoma X (Síndrome de Turner), o muchos cromosomas Y (Síndrome de Klinefelter) y otras anomalías cromosómicas más.

Y luego, estos cromosomas, ponerlos en el único momento del ciclo celular donde obtienen esta forma característica… en la división celular.

Así que pongámonos a hacer biología con cualquier cosa que tengamos a la mano, es una buena manera de divertirse… para un biólogo.

Etiquetas de Technorati:

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La oruga derretida

Las larvas de la polilla gitana ( Lymantria dispar ) llevan una vida tranquila. Durante el día, descansan en las grietas de la corteza de los árboles o enterradas en el suelo para evitar ser capturadas por sus depredadores. En las noches, salen de sus escondites y se alimentan de hojas hasta minutos antes del amanecer. A los cuarenta días de vida, se convierten en pupas, y dos semanas después, emergen como polillas adultas. Se aparean, ponen cientos de huevecillos y reinician su ciclo biológico. Oruga de la polilla gitana. Fuente: Wikimedia Commons . Una mañana, una de estas orugas aparece colgada boca abajo en la hoja más alta de una planta. Parece muerta. De pronto, empieza a estirarse y derretirse como si fuera un pedazo de plástico puesto cerca del fuego. La oruga literalmente gotea sobre las hojas que se encuentran debajo. Es una escena es macabra. Ninguna oruga presenció este hecho. Era de día y estaban escondidas. Pero en la noche, sin darse cuenta, se alimentan de las hojas s

¿Por qué tanto miedo al bromuro de etidio?

El bromuro de etidio (BrEt) es un agente químico muy usado en técnicas de biología molecular para teñir nuestros geles de agarosa y poder apreciar nuestras bandas de ADN; ya sean de los productos de extracción o de PCR. Existen dos formas de teñir los geles: i) remojando el gel de agarosa por 15 minutos en una bandeja con BrEt (0,5 mg/L) después de haber hecho la electroforesis o ii) añadiendo el BrEt directamente al gel al momento de prepararlo. Con la primera evitamos contaminar nuestra cámara de electroforesis con BrEt y con la segunda evitamos exponernos a salpicaduras y otros accidentes que pueden ocurrir al hacer la tinción en bandeja. Se han dado cuenta que desde que entramos a un laboratorio de biología molecular nos tienen traumados con el BrEt: "¡Cuidado que te salpique!", "¡no lo huelas!", "¡usa tres guantes!", "¡no es por ese lado!", "¡si te cae en la piel te va a dar cáncer y te puedes morir!", entre otras cosas más.

¿Cómo eran los primeros tomates que llegaron a Europa?

Las primeras exploraciones europeas al continente americano, allá por inicios del siglo XVI, trajeron consigo muchas riquezas, especialmente, plantas que eran cultivas y consumidas al otro lado del mundo. Una de ellas fue el tomate. Hoy es la hortaliza más cultivada en el mundo. Anualmente se producen unas 180 millones de toneladas en 4.85 millones de hectáreas. Los tomates de hoy no se parecen ni saben como los que llegaron a Europa hace 500 años. Esto se debe a que la selección y mejora genética, que se ha dado por décadas, se orientó hacia la obtención de frutos más redondos, uniformes y resistentes, que duren más en los anaqueles de los supermercados y resistan el aplastamiento. La consecuencia fue que, en el proceso, se perdieron aquellos genes y alelos que codifican mayores niveles de azúcares y compuestos volátiles , que son claves en el sabor de este fruto. Con el fin de saber la apariencia que tenían los primeros tomates que llegaron a Europa, un grupo de investigadores neerla