Ir al contenido principal

Se descubre un "sexto sentido" para las calorías

Muchas veces hemos escuchado hablar del "sexto sentido", pero Ivan Araujo y colegas encontraron que el cerebro puede sentir las calorías en las comidas, independientemente del mecanismo del gusto. Estos resultados fueron publicados ayer en Journal Neuron y son de gran importancia para exliplicar los mecanismos que llevan a la obesidad.

Primero modificaron genéticamente un ratón de laboratorio haciéndolo insensible al sabor dulce (sweet-blind) quitándole los receptores para este sabor. Luego vieron las diferencias en el comportamiento de los ratones en respuesta a sus preferencias por una solución azucarada (calórica) y una solución con sucralosa (no calórica). Los resultados mostraron que los ratones sweet-blind mostraron preferencia por la solución de azúcar, que era la del contenido calórico. Es decir, los ratones a pesar de no sentir el sabor dulce, prefirieron la sustancia que presentaba más calorías.

Luego se hizo un análisis de los cerebros con técnicas que solo lo veríamos en documentales. Se observó que los circuitos de recompensa, en los ratones sweet-blind, fueron encendidos con la ingesta de la solución azucarada (calórica). Estos análisis demostraron que los niveles de dopamina se incrementaron en el cerebro, activando los circuitos de recompensa. Estos circuitos de recompensa producen sensaciones intensas de placer y satisfacción. Además, estudios electrofisiológicos mostraron que las neuronas de la región de recompensa de alimentos (el llamado núcleo accumbens, que también se activa con la nicotina y algunos estupefacientes), se activaron con la ingestion de calorías, independientemente del gusto. Cada sesión de alimentación (exposición a las soluciones calórica y no calórica) duró 1 hora y se observó que la preferencia por la solución azucarada se dio después de los 10 primeros minutos.

Con todos estos resultados se poidría concluir que los mecanismos que se dan en el cerebro no están codificadas exclusivamente como respuesta a los sensores relacionados con los impactos hedónicos (de placer) de los alimentos, sino que también pueden llevarse a cabo previamente por funciones aun no identificadas de detección de señales metabólicas y gastrointestinales.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Qué fue del estudio más grande sobre la seguridad de los transgénicos?

La tarde del 11 de noviembre de 2014, en un hotel londinense, se anuncia el lanzamiento de "Factor GMO", el experimento a largo plazo más extenso y detallado jamás realizado sobre un alimento transgénico y su plaguicida asociado.


Con un costo estimado de 25 millones de dólares, el estudio buscaba aportar —con una solidez sin precedentes— valiosa información para permitir a las autoridades reguladoras, los gobiernos y la población general, responder si es seguro el consumo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) o la exposición a su herbicida asociado en condiciones reales.

El experimento —que se llevaría a cabo en un laboratorio secreto en el territorio ruso para evitar cualquier injerencia externa— consistía en someter a 6.000 ratas de laboratorio a diversas dietas basadas en el maíz transgénico NK603 y su herbicida asociado (RoundUp), cuyo principio activo es el glifosato. Es similar al famoso estudio realizado Guilles-Eric Seralini, pero a mayor escala. Solo para re…

¿Por qué tanto miedo al bromuro de etidio?

El bromuro de etidio (BrEt) es un agente químico muy usado en técnicas de biología molecular para teñir nuestros geles de agarosa y poder apreciar nuestras bandas de ADN; ya sean de los productos de extracción o de PCR. Existen dos formas de teñir los geles: i) remojando el gel de agarosa por 15 minutos en una bandeja con BrEt (0,5 mg/L) después de haber hecho la electroforesis o ii) añadiendo el BrEt directamente al gel al momento de prepararlo. Con la primera evitamos contaminar nuestra cámara de electroforesis con BrEt y con la segunda evitamos exponernos a salpicaduras y otros accidentes que pueden ocurrir al hacer la tinción en bandeja.


Se han dado cuenta que desde que entramos a un laboratorio de biología molecular nos tienen traumados con el BrEt: "¡Cuidado que te salpique!", "¡no lo huelas!", "¡usa tres guantes!", "¡no es por ese lado!", "¡si te cae en la piel te va a dar cáncer y te puedes morir!", entre otras cosas más.

Si b…

TOP 10: Las peores cosas de trabajar en un laboratorio

Encontré este interesante artículo publicado en Science Careers. La verdad es que me ha gustado mucho —me sentí identificado con varios aspectos— tanto que me tomé la libertad de traducirlo y hacerle algunas modificaciones, en base a mi experiencia personal, para ustedes.Tus amigos no-científicos no entienden lo que haces.

Cuando te reúnes con tus amigos del colegio o del barrio y empiezan a hablar acerca de sus trabajos, qué es lo que hacen y cuáles han sido los logros más recientes, ellos fácilmente lo pueden resumir en un “he construido una casa/edificio/puente/carretera”, o “he dejado satisfecho a un cliente” (que feo sonó eso xD), o tu amigo abogado dirá “he sacado de la cárcel a un asaltante confeso y encima he logrado que lo indemnicen”, pero cuando te toca a ti ¿qué dirás? “Bueno he curado… uhm, la verdad no he curado, las ratas viven un poco más pero no las he curado, así que he descubierto… no, esa palabra es muy fuerte. La verdad he probado… este… tampoco, las pruebas están …